Viaje a la Luna

Viaje a la Luna

LA LUNA DE NOKA

Una memoria a mis antepasados, a mis vivencias...unos versos de futuro.

QUIEN NO SE OCUPA DE NACER SE OCUPA DE MORIR

martes, 28 de marzo de 2017

Y LA GITANA LLEGO...

Y así es, La Lisso cumple 80 pirulos, 80 primaveras, 80 guayacanes, 80 carnavales, 80 carreteles, sobre todo esto último,  mucho cordel en la vida de la "Negra", como le dicen sus hermanos, que por cierto de las tres mujeres fue la única que ha llegado, y como le escribió su nieta Camila desde Cuba "...vaya con bisnieto y todo!!!...no te puedes quejar!!!!". Es que el pasado 15 de Febrero su nieta Jessica tuvo el primer VARON de la familia, El ISMAEL ( ...Dios me escucha), y La Lisso se ha convertido en BISABUELA...

Para mi viejita linda todo el amor del Mundo.




viernes, 17 de marzo de 2017

...Dirán que pasó de moda la locura,
dirán que la gente es mala y no merece,
más yo seguiré soñando travesuras
acaso multiplicar panes y peces...

("El Necio", Silvio Rodriguez)


¿LE LEGAREMOS ALGO A FIDEL?

(Por Josué Veloz Serrade,
publicado en https://lapupilainsomne.wordpress.com/)

El anuncio de la eliminación de la posición común de la Unión Europea, la llegada del primer vuelo de American Airlines, la visita del Rey Emérito Juan Carlos y la de Peña Nieto en medio de los acontecimientos recientes posteriores al fallecimiento de Fidel; no son regalos inocentes ni casuales.

Fidel es un territorio en disputa, habrá muchos Fidel. La reacción tendrá el suyo, la burocracia también. Cada cual se aferrará al Fidel que le sea necesario en el presente que vive. Fidel tendrá que defenderse de Fidel. Su fuerza mística, si no es acompañada en los próximos tiempos de un examen minucioso de su práctica revolucionaria, se volverá inservible para la Revolución y podría servir lo mismo a la socialdemocracia que a una zona de nuestra sociedad que apuesta por un capitalismo a la cubana con una democracia formal vacía. Pero no al proyecto socialista de la revolución cubana como fue el servicio de toda su vida.

Es lógico que nos indignemos por las reacciones irracionales de un grupo de personas, que cuestionan a Fidel a partir de sus historias personales o por el resultado de los momentos más intensos de la lucha de clases. Pero no olvidemos que si una revolución es verdadera, tendrá que enfrentar la complejidad de ambas cosas. Para dar propiedades hay que expropiar, para responder a la guerra, hay que ir a la guerra. Fidel y su generación no filosofaron la Revolución: la hicieron. Cada cual escoge los muertos que le asaltarán en medio de la noche. No creamos que alguien que vive en Noruega, o cerca de la Calle 8 durmiendo con tranquilidad, no haya escogido previamente quién va a morir, de qué muertes se hará responsables y a qué horrores dará la espalda para poder vivir. Mientras no llegue la sociedad futura todos somos cómplices, cada cual decide donde vive su redención o su ilusión de neutralidad.

¿A qué Fidel debiéramos aferrarnos? ¿Cuáles son las lecciones de su conducta? ¿Qué le dicen esas lecciones de su práctica revolucionaria a la Cuba de hoy?
Uno de los aspectos más importantes de su conducta fue la apuesta toda la vida por un proyecto socialista, que pusiera el cambio cultural de las personas en el centro de la práctica revolucionaria. La aparición de los excedentes económicos no eran seguidos de procesos de acumulación capitalista, sino que estos regresaban a la sociedad en forma de programas no solo para la distribución de ingresos, también para operar cambios en las vidas y subjetividades de las personas.

Que algunos de esos programas no se hayan traducido en los rendimientos esperados por cierta visión clásica de la economía puede haber favorecido la idea de que lo más adecuado sería poner en manos del Capital lo que el Socialismo no ha podido ejecutar con eficiencia. El Socialismo no está reñido con la eficiencia, pero esta debe estar subordinada a la justicia social y no al revés.

Las nuevas formas de propiedad que comenzaron a implementarse en los noventa no tienen un valor abstracto, sino que recomponen y configuran una nueva estructura clasista. Es erróneo suponer que se desarrollan las distintas formas de propiedad de manera armónica, porque las relaciones entre clases antagónicas nunca se desarrollan de ese modo. Una cosa es considerar que no queda más remedio que hacer uso de mecanismos del Capitalismo para el desarrollo; otra cosa muy diferente es suponer que el Socialismo se mantendrá intocable en medio de ese escenario. Hay procesos de naturalización que se irán dando sin que ni siquiera se decida que ocurran.

Al mismo tiempo que se asumen otras formas de propiedad, se debe buscar el modo de que aquellas de contenido socialista estén cada vez más en posibilidad de disputar la hegemonía. A su vez, ello implica cuestionar el supuesto de que la propiedad estatal es por su esencia socialista, cuando lo que define la intensidad de lo socialista es la dimensión de la relación humana que el sujeto produce en el trabajo y, en igual sentido, el lugar que ocupan sus decisiones en la producción.

Él entendió y practicó un poder revolucionario fuerte. Este incluye crear una fuerza material lo suficientemente contundente como para garantizar la defensa de lo conquistado. Un proyecto revolucionario que deje intactas las fuerzas materiales que acompañan al Capital, está condenado a verse limitado en el mejor de los casos. En el peor, con el tiempo desaparece o es reducido a sangre y fuego con regímenes de seguridad nacional o de otro tipo. Al mismo tiempo que se crea esta fuerza material en forma de ejército popular,el poder revolucionario tiene que asumir la creación de un poder paralelo o endógeno que despliegue la sociedad de nuevo tipo. Para ello hay que desatar la mayor cuota de creatividad posible.

Él y su generación se dieron cuenta que solo la austeridad personal y la entrega desinteresada unidas a la creación y profundización de una conciencia revolucionaria, pueden garantizar la mayor cuota de consenso. Al interés por las aspiraciones populares hay que unir la integridad a toda prueba unida a la aparición de una subjetividad de nuevo tipo. La corrupción que combatieron, proveniente de la república burguesa, la entendieron como un resultado de las exigencias del sistema de dominación capitalista y no solo por una cuestión de honestidad. La lucha contra la corrupción es un componente esencial del cuestionamiento a la sociedad anterior. En los momentos más difíciles solo se puede mantener el consenso de millones de personas a través de la consagración a principios esenciales.

Por otro lado, para él se hacía esencial la unidad en el campo revolucionario. Esa unidad se teje minuciosamente, combinando flexibilidad con diseños de consenso que incluyan la mayor discusión posible, el ejercicio de un poder subordinado a la revolución misma y no al revés. Lo cual hace que no sea una nomenclatura, o un individuo, quien defina al enemigo, sino que esa definición es un resultado de la lucha política.

La práctica internacionalista en él, es una escuela para los revolucionarios, el modo en que cada sujeto puede participar de la lucha mundial frente a la explotación despiadada del Capital. Este internacionalismo tiene que hacerse, además, primando el sacrificio personal y no los beneficios que de él se deriven a nivel material. Solo así, en la persona que lo practica, se producen los cambios donde renuncia a su cuota de narcisismo nacional.

Mostró que la paz no es una abstracción. Vale la paz que se acompaña de justicia social y de independencia. La verdadera paz, sin entrar a analizar el método específico por el que se le obtiene, solo puede ser a través de la lucha. La paz que ofrece la dominación es una escena ilusoria, donde queda la mesa servida para que el estado siga asesinando en la sombra mientras combina esto con camisas de blanco y discursos patrioteros.

En su práctica, ninguna problemática de la dominación actúa por aislado; todas las dominaciones específicas son formas de expresión del dominio del Capital. Pudo haber dominación de la mujer antes del capitalismo, pero aquella asume contenidos específicos en la hegemonía del Capital. Incluso cuando aparentemente se le libera.

La lucha contra el imperialismo, en su prédica, es una lucha frente a los Estados Unidos pero le trasciende: es esencialmente una lucha contra el sistema de dominación imperial. El antiimperialismo es una necesidad de todo proyecto socialista; y a su vez solo la lucha por el socialismo le otorga un contenido particular que no estaba dado en otras formas de antiimperialismo. Podríamos decir que el socialismo es la fase superior del antiimperialismo, pues trasciende la dominación de un país en específico sobre otro y llega hasta la dominación que se ejerce por los poderes financieros internacionales, a través del Banco Mundial, el FMI y de otros mecanismos menos visibles. El sistema de dominación imperial incluye hasta a los países de los llamados “estados de bienestar”. Por ello es una ilusión pensar que a Cuba le pueda corresponder una especie de “socialismo nórdico” o de “estado de bienestar” pues está en la órbita de los países subdesarrollados.

Ahí es donde aparece otro elemento fundamental en su pensamiento: el subdesarrollo no es una fase del desarrollo de un país sino que es una de las funciones del desarrollo. No puede existir la tranquilidad económica de las economías del primer mundo sin la opresión y subdesarrollo de la mayoría del mundo. Incluso, si Cuba se desarrollara en el modo de los estados de bienestar general sería solo si entra dentro del sistema de la normalidad capitalista que le rodea.

En sus críticas contra la democracia formal declarativa y en abstracto, esta es una farsa utilizada por la dominación mientras el Capital tiene la vía libre para actuar. Cualquier democracia real, cualquier cuota de justicia ganada, solo es posible a través de la lucha, no las produce un republicanismo leguleyo. Sola, la revolución cubana pudo trascender los límites de la democracia que venía como tradición. Cualquier forma de democracia política en profundidad que se realice en Cuba, debe tomar la tradición de la revolución cubana para trascenderla y dotarla de nuevos contenidos; pero esto debe hacerse al mismo tiempo por oposición a las formas democráticas al uso en el mundo.

Se dio cuenta, y lo llevó a la práctica, que las revoluciones se ven obligadas a crear instituciones de nuevo tipo con contenidos específicos e identidades propias, subordinadas al proyecto socialista. Estas instituciones, a la vez que garantizan la defensa frente a las adversidades, tienen que generar relaciones de nuevo tipo. Tienen que ser cuestionadas de manera permanente si quieren conservar su hegemonía, o crearla ahí donde hubiera retrocesos. El liderazgo en este contexto funciona como una especie de poder paralelo, que interpela constantemente a la institucionalidad cuando esta pierde vínculo con los sectores populares.

Para él se disputa el socialismo en todos los espacios de la sociedad, no en una parte o en alguno de ellos en específico. Eso no quiere decir que se haga en todos los órdenes del mismo modo. Pero no es como si se pudiera pretender que se defiende una parte conquistada y se entrega otra. No podemos amurallarnos en las “conquistas históricas”; tenemos que intentar profundizarlas, llevarlas más allá, por oposición a reformarlas o hacerlas más viables desde el punto de vista puramente económico, y realizar otras que no estaban anteriormente. Si la revolución no va más allá de sus límites, si no se plantea impugnar los moldes establecidos y no lo realiza en la práctica, no podrá defender ni lo conquistado.

Si convertimos a Fidel en algo tan suave, tan humano, tan cálido, sin hacer énfasis en su personalidad de revolucionario capaz de subvertir los moldes establecidos, lo podremos volver inservible. Él asumió el destino agónico de los verdaderos revolucionarios, y como tal tenía que fabricarse adversarios. No nos conviene que se quede sin adversarios. Ojalá en los próximos años no lo castiguen con un Premio Nobel del la Paz. El entendió que la “guerra era la paz del futuro”. Siempre entendió que la lucha tenía que estar asociada a la movilización de masas, la guerrilla era la vía para desatar las fuerzas del pueblo en el momento indicado. Cuando dijo, en medio de una nueva coyuntura, que ningún problema podía resolverse por la vía de las armas dijo al mismo tiempo que el método de luchas tenía que ser fundamentalmente la movilización de masas. Nos dijo no usar las armas en un cambio de coyuntura, no que dejáramos de luchar. ¿Quiere la paz? luche por ella, eso fue lo que dijo al mundo de los oprimidos.

Hay que analizar cada elemento de su pensamiento y de su práctica, las circunstancias que le rodearon y los límites de esa propia práctica. Si uno analiza en profundidad la cantidad de factores en juego durante todos estos años y las decisiones en medio de los distintos escenarios, se da cuenta que la única manera de aprender tenía que ser equivocándose. Ahora, idealizarlo sería invalidarlo y no respetar su voluntad de no querer estatuas.

La relación pueblo-líder-partido tiene peculiares características en su ejecutoria, pero tiene también su límite. Se hace necesario generar estructuras nuevas, o que se reinventen las ya existentes cuando sea posible. En el imaginario colectivo circulaba la idea: “si Fidel se entera”, “si Raúl se entera”: una forma de escape subjetivo donde la gente se refugiaba ante la ausencia de un proceder democrático. Por esta vía se personaliza el control popular de una manera condenada a fracasar. Debe buscarse la manera en que todo sea sometido al control popular socialista más profundo, mientras que al mismo tiempo se garantiza el poder conquistado. Y tienen que ser las dos cosas a la vez.

Cuando Fidel y sus compañeros llegaron al poder, se vieron obligados a inventar, a crear. Ni cuando durmieron ellos más cerca de los manuales, pudieron dejar de ser subversivos. Claro que se equivocaron en algunas cosas; no nos preocupemos: ya tendremos nosotros nuestras propias equivocaciones si no las tuvimos ya.

Pero ahora tenemos un acumulado cultural, que no existía cuando recorría todo el país la Caravana de la Victoria. Se crearon instrumentos para subvertir la práctica que no existían previamente. Él y sus compañeros de lucha no se tomaron un cafecito mientras depuraban su estilo a lo Mañach (1), sino que se impusieron la agonía de la travesía sin ninguna certeza.
No tuvieron tiempo ni siquiera para analizar la distancia entre su tiempo y el nuestro, para ellos el tiempo fue siempre de la misma violenta intensidad. No pudieron sobrevivir como el abate Sieyes (2) en los márgenes de una Revolución enorme. Enfrentaron la agonía de su época y tuvieron que pelear y unir a la gente al mismo tiempo.

Es cierto que Fidel nos legó mucho. Nosotros, los que queremos defender y profundizar el proyecto socialista de la revolución abrazados a Calibán y frente a Próspero y Ariel,(3) ¿le legaremos algo a Fidel?

Notas
1. Participante en la Protesta de los Trece. Fue, además, miembro importante del grupo Minorista; pero la radicalización del movimiento de jóvenes encabezados por Villena y bajo el influjo de la labor revolucionaria de Mella, hace que sus caminos se vuelvan cada vez más opuestos a los de Jorge Mañach. La revolución cubana del 30 hará ya irreconciliables al núcleo de Roa, Pablo de la Torriente Brau, y el mismo Villena, con la figura de Mañach. Terminará incluyéndose en el campo de la reacción y oponiéndose, después de 1959, a los presupuestos de la revolución cubana. Ver en: http://www.ecured.cu/Jorge_Mañach

2. Fue una figura importante dentro de la Revolución Francesa de 1789. Su obra intelectual condenaba los privilegios del antiguo régimen y tuvo una participación importante en la redacción de los Derechos del Hombre y el Ciudadano. La radicalización de la Revolución lo llevó a defender posturas más moderadas, desde el liberalismo. Hizo una contribución importante para la llegada de Napoleón Bonaparte al poder y terminó integrándose a las estructuras creadas por este. Ver: “El Abate Sieyes”. En: http://www.bdigital.unal.edu.co/42037/1/12066-30510-1-PB.pdf

3. Personajes presentes de La tempestad, pieza teatral escrita por William Shakespeare. Calibán representa junto a Próspero el par dominado- dominador. Próspero representa en esta lectura la modernidad capitalista, que puede estar contenida en las contradicciones culturales propias de la transición socialista. Ariel es la representación de la sabiduría y de la inteligencia, su romanticismo y representación de la razón pueden ser asociados al lugar que ostenta dentro de una sociedad el trabajo intelectual. Ver: Roberto Fernández Retamar: “Calibán: Apuntes sobre la Cultura Nacional”: http://www.literatura.us/roberto/caliban3.html
(Josué Veloz Serrade es Ms. C Psicología Clínica, Profesor del Programa FLACSO-Cuba y de la Facultad de Psicología en la Universidad de la Habana. Es colaborador de la Cátedra Gramsci del Instituto de Investigación Cultural Juan Marinello.)

(Fuente: http://www.caimanbarbudo.cu/articulos/2016/12/le-legaremos-algo-a-fidel/)


RECLAMOS DECENTES

(Por: Manuel Roblejo Proenza, publicado en https://jovencuba.com/)

Buscar alternativas, dicen; hacer más con menos —lo que es, según mis modestos estudios, físicamente imposible—, dicen; nuestra meta es… seguir, dicen. “Es verdad que todavía tenemos algunas dificultades…”

La gente que está ocupada en conformar al menos un menú en el día para su mesa no tiene tiempo para ser engañada. A esa gente no se le puede mentir. Son los humildes que cada día le dan otra oportunidad a nuestro proyecto. Y otra, y otra, y otra. Cada día y sin derecho a vacaciones.

Y no se le debe mentir a esa gente. No mentirle jamás sí debe ser nuestra meta. Casi todos se desentienden de lo que sucede en Siria o en Colombia, y tal vez tengan una vaga idea de lo que pueda significar que el presidente de los Estados Unidos sea Trump ahora; conformada, en su mayoría, por lo que escuchan en el noticiero, si es que no prefieren poner un poco de música a esa hora, para olvidar las penas del día.

A esas personas hay que hablarles con hechos. No se les puede pedir más conciencia, ni paciencia, ni sapiencia. Hay que resolver el bombillo de la esquina, que hace cinco años vienen reclamando; el desagüe para las aguas albañales; la guagua nueva que solo pasó el primer mes.

Hay que cambiar lo que necesita y debe ser cambiado, no remendarlo con urgencias; porque las urgencias encomendadas casi siempre caen en manos de oportunistas, que las aprovechan para escalar a través de ese esfuerzo que casi nunca trae una solución que dure más de una semana.

Existen mecanismos que están obsoletos, organizaciones que perdieron su razón de existir, dirigentes que han saltado más que una pelota en un mal terreno de béisbol. Uno creería que la gente se acostumbra, que es boba, incluso que es ingrata si alguna vez protesta: pero hay que ponerse en el lugar de los que solo piden el oído respetuoso y el dedo salvador.

Todavía estamos a tiempo. Estas personas, lo famosos “de a pie”, que son la mayoría, todavía están de nuestro lado. Es aconsejable mantener las cosas así. Esa correlación de fuerzas es la única que puede salvar la Revolución y preservar el Socialismo. Miremos en su dirección, ayudemos y hasta mimemos si fuera necesario; creo que a estas alturas no se puede escatimar, si aún eso significara humillarse para que ellos vean que en verdad lamentamos no haber sido mejores.

La realidad para ellos está lejos de ser la que te encuentras por 1.50 CUC en un mundo que les es totalmente ajeno.

La realidad para ellos está en una esperanza que todavía no ha muerto, en un precio que sí se puede bajar, en un salario que sí se puede subir, en un bloqueo que amerita un remate con más potencia.

La realidad para ellos está en sus hijos y en lo que sus hijos les cuentan de la vida. A sus hijos les creen ya, porque se han dado por vencido en la cuestión de tratar de convencerlos de que las cosas son como los mayores dicen.

La vida les ha demostrado que no hay una alianza más genuina que la que se hace con los que les calman el dolor, y luego se olvidan de que lo han hecho, así, porque hay deudas que son de un reclamo indecente.


jueves, 16 de marzo de 2017

LA TEMPESTAD
( Buena Fe y Silvio Rodriguez)

Grande la tormenta, que no se anima a escampar
En el suelo están los troncos más severos
Anegada la sabana, se hizo río el manantial
Tanta lluvia que ha borrado los senderos.

Viejo mapa que no nos dirá cómo llegar
Adelante solo reina un gran fanguero
 Se adelanta un caminante y algunos salen detrás
Tras los pasos del añoso del sombrero
¿Acaso tú sabes la ruta?
¿Acaso ya pasaste antes?
¿Sabes de atajos y grutas?
Cuéntanos todo lo importante
Cuéntanos todo lo importante
Cuéntanos todo lo que sabes
Cuéntanos todo lo que sabes.

Vengo de un tiempo de plagas y sequías
Pero a sangre y sudor se hizo cosecha
Más lo que se pudo que lo que se quería
Y heme aquí, latiendo aún esta fecha
No me sé el camino, solo tiran de mí
los anhelos, de posibles maravillas
Salgo a caminar pues no aprendí a dormir
mientras en el zurrón
mientras en el zurrón
mientras en el zurrón queden semillas.

Dime tú,
Cuéntame… Cuéntame…
Dime del sueño que acunas.
Con cuál fe llenarás tu templo
del dulzor que tendrán tus uvas
Cuenta tú que tendrás más tiempo
Cuéntame, que tienes más tiempo.

El naufragio se parece al capitán
Y el poeta se parece a su cantar
Y la rueda a los caminos
La vela a la oscuridad
Haz que se parezca a ti la tempestad
Haz que se parezca a ti la tempestad.




martes, 14 de marzo de 2017

...en 1969 en Woodstock nadie entendió nada, y era más fácil crucificar a aquellos jóvenes borrachos y drogados que hacían el amor y sus necesidades por doquier en la granja lechera de Bethel, no entendía la prensa que hacia un negro vestido de gitano con una guitarra a la zurda gritando "...hey joe".

48 años después...tampoco, pero en Olavarría.


viernes, 10 de marzo de 2017

¿Qué importa que tu puñal
Se me clave en el riñón?
¡Tengo mis versos, que son
Más fuertes que tu puñal!

¿Qué importa que este dolor
Seque el mar y nuble el cielo?
El verso, dulce consuelo,
Nace al lado del dolor. 
(José Martí)




YO NO ME METO EN POLÍTICA

 (Por Fernando D´Addario, en PAGINA12)

Entre todos los lugares comunes, las tonterías, las operaciones, las manipulaciones, las mentiras y las simplificaciones que atravesaron esta semana social y políticamente picante, hay una que probablemente englobe a las demás: “Yo estoy de acuerdo con reivindicar los derechos –de los docentes, de los trabajadores en general, de las mujeres--. Lo que no me gusta es que se politicen los reclamos”. Lo dijeron funcionarios –es entendible: están ejerciendo su derecho al cinismo--, periodistas y el portero de la esquina.

Quizás, si elevaran un poco la puntería en el manejo del lenguaje, podrían sustituir la frase “no me gusta que se politicen los reclamos” por esta otra: “no me gusta la utilización partidaria de los reclamos”, lo que habilitaría otro tipo de discusión. Pero la opción por la primera frase no es –al menos desde donde se propaga la idea-- inocente. Reclama para sí el monopolio del “sentido común” (¿quién puede estar en contra de que los docentes ganen bien?) en detrimento de un supuesto aprovechamiento espurio por parte de “la política” (que le jode la vida a la gente). Desde esa óptica, las medidas de gobierno –la no apertura de paritarias, la disminución del presupuesto para combatir la violencia de género,  los despidos de trabajadores públicos, y un larguísimo etcétera-- son decisiones “técnicas” para estabilizar el sistema y así aspirar a un futuro venturoso, en tanto las reacciones opositoras son “políticas” y quieren llevarnos de nuevo al pasado.

Es también un lugar común tener que aclarar a esta altura del partido que no solo las marchas de esta semana, sino también la decisión de no marchar, la de no marchar pero adherir, la de marchar y disentir, las justificaciones pretendidamente asépticas del Gobierno, el odio explícito desplegado por los fachos, las manipulaciones mediáticas e inclusive la imbecilidad de esa frase citada al principio tienen una carga profundamente política.

La lista de lugares comunes es amplia. Por lo general apelan a una falsa neutralidad (cuando alguien dice “esto no es ni de derecha ni de izquierda”, casi siempre es de derecha). O a una disolución del lugar político de enunciación en favor de una identificación emocional, como cuando una gobernadora mira a la cámara y dispara: “esto no lo digo como funcionaria, lo digo como mamá”.

Ese razonamiento aparentemente pueril es producto de una mente brillante (que no es la de la gobernadora, claro) y tiene una fuerte carga ideológica. Induce a que, cuando un movilero le pregunta a una persona en la calle: “¿usted está de acuerdo con que los docentes levanten el paro y las clases empiecen de una vez por todas?” le contesten: “Por supuesto, es por el bien de nuestros hijos”. Pero si el mismo periodista desmontara su propio lugar común y preguntara: “¿usted está de acuerdo con que los hijos de los docentes no puedan alimentarse bien, ni vestirse bien porque les ofrecen un aumento que ni siquiera contempla lo perdido el año pasado por la inflación?”, es probable que la respuesta fuera: “Mire, no sé, yo no me meto en política”.


jueves, 9 de marzo de 2017

REGRESO A LAS FUENTES

Por estos días salió el último disco de Charly García "Random". Para los falto de fe, que ven en el músico, a un talento pretérito en su ocaso, Carlos Alberto García Moreno les da una bofetada en colores, acudiendo en su creación, a los inicios de su carrera y la influencia que en ella tuvo su paso por la música clásica y los cuatro de Liverpool. Disfrute mucho de "Believe" el tributo que Garcia hace a los cuatro magníficos, reconociéndose en esas guitarras lo que ya ha afirmado en otras ocasiones, que precisamente empezó a ver la vida en colores cuando conoció de la existencia de los chicos de Cavern Club. Por cierto al Dylan le paso algo parecido. En Enero de 1964 después de la edición de su tercer disco decidió montarse en un Trailer (como un gitano) y recorrer los Estados Unidos, se comenta que en esa gira en el medio de la nada paro el camión "para meditar" después de escuchar 8 canciones de los Beatles. En Mayo de ese mismo año cruzo el Atlántico para conocerlos, la influencia recibida fue tal, que a partir de allí aparecería la "electrificación" de la música de Bob. (*)



Por otro lado, los que también regresan a las fuentes son "Los Stones", después de su extraordinario paso por la Habana y la salida de su disco "Havana Moon", la Banda Rolinga graba "Blue and Lonesome", para mí que soy un fan de los Blues, un disco fabuloso (no soy un seguidor de ellos), versionando a su estilo característico mucho de los "Blues" clásicos que tienen una historia magnifica. Me encanto lo que hicieron con  "I Can´t Quick you Babe", una composición de Willie Dixon, que en 1956, ese grande que fue Otis Rush con su guitarra a la zurda inmortalizo, pero lo que más me llamo la atención fue que se arriesgaran con un Blues, que también hizo suyo mi banda favorita Led Zeppelin con la brillante voz de Plant y la prestidigitación de Page. Les salió bien y me gusto la vuelta que le dieron con la voz del Jagger, aunque la guitarra estuvo más cerca de la de Rush. Me sigue gustando mas la versión de los chicos del "Dirigible".




(*) Nunca le agradecí a mi amigo Pupo, el libro que me regalo hace unos años ya, "Los Años del Rock, Del Spirituals a 1964" sobre la génesis del Rock, escrito por un cubano, Abel López de la Nuez, editado e impreso en Cuba en 2004, que elevo a "científico" mi conocimiento sobre este género musical que forma parte de mi vida desde mi adolescencia en mi Lawton querido)